¿Por qué se cambia la hora?

Como todos sabemos, dos veces al año los medios de comunicación se encargan de avisarnos de que tenemos que cambiar la hora en nuestros relojes, una de ellas adelantándolos una hora y la otra retrasándolos, también una hora.

El motivo de que este cambio de horario tenga lugar es sencillamente el de ahorrar energía. Con dicho cambio se pretende que todos aprovechemos más la luz solar, con el consiguiente ahorro de luz que ello supone.

Para buscar el origen del cambio horario hemos de retroceder bastantes años, pues ya a finales del siglo XVIII, Benjamín Franklin, que en dicha época era embajador en Francia, propuso una serie de medidas para ahorrar energía, y entre ellas se encontraba la del cambio horario, aunque fue rechazada.

La primera vez que se aplicó el cambio horario fue durante la I Guerra Mundial, aunque enseguida se dejó de lado, para aplicarse posteriormente, en el año 1973, en plena crisis del petróleo y manteniéndose así hasta hoy en día.

Hay pues dos cambios a lo largo del año, el de verano y el de invierno.

En el de verano se adelantan los relojes una hora. Tiene lugar el último domingo del mes de marzo.

En el de invierno se atrasan una hora. Se realiza el último domingo del mes de octubre.

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